Finanzas
Qué documentación revisar antes de que la gestoría presente tus impuestos
Qué comprobar en ingresos, gastos y cuadres antes de dar el visto bueno a una declaración que va a presentar tu gestoría en tu nombre.
Antes de que tu gestoría presente los impuestos, comprueba que dispone de todas las operaciones del periodo, que las incidencias importantes están resueltas y que conoces el resultado y la forma de pago. Tu revisión debe aportar hechos que el despacho no puede deducir de una carpeta de facturas.
No necesitas volver a calcular cada casilla. Sí debes saber qué documentación se ha usado, qué asuntos siguen pendientes y qué estás confirmando. Esta guía se dirige a autónomos; los modelos y requisitos concretos deben adaptarse a su actividad, régimen y administración tributaria.
Fija el periodo y las declaraciones que se van a preparar
Pide una relación de modelos con ejercicio y periodo. «Los impuestos de enero» puede referirse a declaraciones del año anterior, informativas anuales y otras obligaciones con alcances diferentes.
Para cada modelo, identifica la documentación de soporte y si su cálculo utiliza datos del trimestre, del año acumulado o de otra referencia. No compares cifras que abarcan periodos distintos sin preguntar por esa diferencia.
Comprueba también si ha cambiado la actividad: nuevo local, trabajadores, servicios a otros países, segunda línea de negocio o cese parcial. Entregar las facturas sin explicar el cambio puede dejar incompleto el análisis de obligaciones.
Prepara un índice de lo entregado y lo pendiente
El índice permite detectar faltantes antes de revisar un resultado fiscal. Incluye tipo de documento, periodo, referencia y estado. No hace falta convertirlo en otra contabilidad: basta con que permita verificar qué ha recibido el despacho.
| Bloque | Qué comprobar | Incidencia que conviene señalar |
|---|---|---|
| Facturas emitidas | Series, numeración y operaciones del periodo | Anticipos, rectificaciones o ventas pendientes de facturar |
| Facturas recibidas | Documentos completos y ausencia de duplicados | Factura que falta o llega después del cierre |
| Cobros y pagos | Relación con operaciones y saldos pendientes | Transferencias propias, préstamos o pagos agrupados |
| Inversiones y existencias | Compras, uso, bajas y movimientos relevantes | Equipo nuevo o mercancía sin vender |
| Personal y alquileres | Información de rentas pagadas y retenciones | Alta, cambio contractual o excepción que deba acreditarse |
| Periodos anteriores | Declaraciones, pagos y saldos trasladables | Rectificación o importe pendiente de compensar |
Marca de forma visible los documentos que no existen todavía y quién los solicitará. «Pendiente» debe distinguir una factura no recibida de una operación cuya clasificación se está estudiando.
Revisa ingresos sin limitarte a lo que ha entrado en el banco
Contrasta el registro de facturas con encargos completados, entregas, anticipos y devoluciones. Revisa las series de numeración y explica cualquier salto. No lo rellenes creando documentos que no representan operaciones reales.
Indica qué facturas están pendientes de cobro, cuáles se pagaron parcialmente y qué ingresos bancarios corresponden a otras causas. Una transferencia desde tus ahorros o la entrada de un préstamo no debe confundirse con una venta.
Pregunta qué criterio temporal se aplica a tu actividad y cómo se trata cada operación excepcional. No decidas el periodo de declaración solo por el día en que recibiste dinero o subiste el documento a una carpeta.
Si trabajas con plataformas o intermediarios, aporta el desglose necesario para distinguir ventas, comisiones, impuestos y cobro neto. La transferencia recibida puede ser inferior al importe de las operaciones realizadas.
Comprueba que los gastos tienen documento y contexto
Revisa si las facturas muestran correctamente destinatario, emisor, fecha, concepto e importes. Una factura emitida a otra persona o un justificante incompleto necesita valoración y, cuando proceda, corrección por quien lo emitió.
La AEAT condiciona la deducción de gastos de actividad a su vinculación, justificación y registro. Tener un archivo llamado «factura» no resuelve automáticamente todas esas condiciones.
Añade contexto cuando no sea evidente: proyecto, finalidad profesional, persona usuaria o reparto entre usos. Explica especialmente gastos compartidos con la vida personal, viajes, equipos y operaciones con familiares o entidades vinculadas.
Pregunta cuáles se han incluido, cuáles se han excluido y cuáles requieren amortización u otro tratamiento. Un gasto rechazado por falta de prueba no se arregla reduciendo informalmente su importe a la mitad.
Señala las operaciones que cambian el cierre
Una lista breve de excepciones suele aportar más que volver a enviar toda la carpeta sin explicación. Prepara una ficha para cada asunto significativo:
- Qué ocurrió y en qué fechas.
- Importe y partes implicadas.
- Documentos disponibles y documentación pendiente.
- Cómo se trató inicialmente, si ya se registró.
- Pregunta concreta que debe resolverse.
Incluye anticipos, subvenciones, bajas de activos, impagos, devoluciones, ventas o compras internacionales y documentos relativos a periodos anteriores. No todos exigen ajustes, pero necesitan conocerse antes de presentar.
Si una duda afecta a un plazo próximo, avisa al despacho directamente. Una nota dentro del nombre de un archivo puede pasar inadvertida.
Ejemplo: detectar una compra duplicada antes del envío
Supuesto hipotético. Un autónomo remite 24 archivos de proveedores. El índice muestra que dos corresponden a la misma factura, por lo que hay 23 documentos distintos. Entre ellos, una compra de equipo tiene base de 1.800 euros e IVA de 378: total, 2.178 euros.
El proveedor cobró primero 1.000 euros y después 1.178. Si el despacho recibe la factura y los dos justificantes sin identificar, necesita saber que describen una única compra, no tres gastos.
Antes de presentar, el autónomo comunica el duplicado, vincula los pagos —1.000 + 1.178 = 2.178— y aporta la fecha de puesta en uso del equipo. La gestoría puede entonces analizar inversión, amortización y deducibilidad del IVA según el caso.
El control no consiste en restar automáticamente 1.800 euros al beneficio. Consiste en que el profesional valore una operación completa y una sola vez, con la información necesaria.
Qué pedir del borrador antes de dar conformidad
Solicita una copia identificada del borrador y un resumen comprensible: modelos, periodos, principales cifras, resultado y medio de pago. Si existe una diferencia importante respecto de lo esperado, pide una explicación basada en operaciones o ajustes concretos.
En IVA, pregunta por el importe devengado, el soportado deducible y los saldos anteriores aplicados. En pagos a cuenta del IRPF, comprueba que se hayan tenido en cuenta las retenciones y pagos previos que correspondan. No sumes resultados de modelos distintos como si midieran el mismo impuesto.
La AEAT explica que Pre303 facilita datos y utilidades de ayuda, cuyo alcance depende del perfil y de la información disponible. Que un dato aparezca precargado no elimina la necesidad de contrastarlo con la actividad real.
Deja por escrito el sentido de tu conformidad: confirmación de documentos y hechos, aceptación del resultado explicado e instrucciones de presentación y pago, según el encargo. Una respuesta genérica «todo bien» no aclara qué se ha revisado.
Confirma la forma de pago y la disponibilidad de fondos
Revisa importe, cuenta y fechas. Si deseas domiciliar, comprueba su plazo específico. Verifica que la cuenta seguirá operativa y tendrá saldo suficiente cuando se produzca el cargo.
Si no puedes pagar, comunícalo antes de presentar para estudiar las opciones aplicables. Una solicitud de aplazamiento exige su propia gestión y no equivale a una concesión. No todos los conceptos admiten el mismo tratamiento.
La ayuda de presentación del modelo 303 distingue el borrador de la presentación efectiva y explica diferentes modalidades de ingreso. Por eso, la revisión termina con instrucciones claras y continúa después con los justificantes.
Si queda documentación pendiente, registra la decisión
No ocultes un faltante para cerrar la carpeta. Pide que se determine su relevancia, qué información puede obtenerse y cuál es la actuación correcta dentro de los plazos aplicables.
Cuando llegue un documento después, comunícalo con referencia al cierre afectado. No lo añadas silenciosamente al periodo siguiente: podría exigir otra actuación.
Después del envío, conserva declaración presentada, justificante, información de pago y explicación de incidencias. La carpeta debe permitir saber qué se entregó, qué se decidió y qué se presentó.
Preguntas frecuentes
- ¿Tengo que comprobar personalmente todas las casillas?
- No necesitas duplicar el trabajo técnico contratado. Prioriza identidad, periodo, integridad de documentos, operaciones excepcionales y resultado explicado. Formula preguntas concretas cuando algo no encaje.
- ¿Un borrador sin errores informáticos está fiscalmente correcto?
- No necesariamente. La validación puede detectar problemas de cumplimentación, pero no sabe si faltan operaciones ni si todos los hechos comunicados son ciertos y completos.
- ¿Puedo aceptar el borrador si no entiendo una diferencia importante?
- Pide antes una explicación y la información que la respalda. Una variación puede ser correcta, pero necesitas saber si procede de más ingresos, menos gastos, ajustes o datos todavía pendientes.
- ¿Enviar documentos por correo demuestra que se han registrado?
- Demuestra el envío si conservas la evidencia, pero no confirma su tratamiento. Usa un índice compartido y pide aclaración de los documentos relevantes o enviados fuera del canal habitual.
- ¿Debo esperar al último día para comprobar el saldo bancario?
- No. Haz una previsión con los pagos intermedios y vuelve a comprobar antes del cargo. Un saldo suficiente al recibir el borrador puede dejar de serlo después de pagar proveedores.