Educación

El decreto de ratios fija 4 bebés por educadora y 15 alumnos en FP Básica

El real decreto que reforma los requisitos mínimos de los centros baja ratios en Infantil, Bachillerato y FP y fija patios de 75 metros y dos metros por plaza.

Lucía Bermejo ·
El decreto de ratios fija 4 bebés por educadora y 15 alumnos en FP Básica

El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes presentó el miércoles 16 de septiembre a los sindicatos docentes el real decreto que reforma los requisitos mínimos de los centros, la norma de 2010 que fija cuántos alumnos caben por aula y qué espacios debe tener un colegio. No necesita tramitación parlamentaria: va directo al Consejo de Ministros y alcanza a centros públicos y privados.

Cuatro bebés por educadora hasta el año y ocho en el tramo de dos a tres

En el primer ciclo de Educación Infantil, el de cero a tres años, el texto rebaja el tope a cuatro menores de un año por educadora, seis cuando tienen entre uno y dos, y ocho en el tramo de dos a tres. En el segundo ciclo la ratio baja de veinticinco a veinte alumnos por profesor. La implantación arranca en el curso 2027-2028 y se despliega hasta 2029-2030; en el documento que el Ministerio puso sobre la mesa en junio, ese calendario llegaba hasta 2030-2031.

Bachillerato pasa de treinta y cinco alumnos a treinta, con el tope aplicable a primero en 2029-2030 y a segundo al curso siguiente. Los ciclos de grado medio y superior de Formación Profesional quedan en veinticinco alumnos por profesor en 2028-2029.

La FP Básica baja a 15 alumnos en 2029-2030, un año más tarde de lo previsto

El punto que ha tensado la mesa es el grado básico de Formación Profesional. El texto lo deja en quince alumnos por docente, frente a los veinte actuales, pero retrasa un año la fecha límite, hasta 2029-2030. Los sindicatos no comparten el cálculo: sostienen que la ratio media real de la FP Básica no es alta, que las bajadas serían puntuales y desiguales según el territorio, y que la Administración sobredimensiona el impacto de adelantar el calendario. La petición de adelanto se repite para el resto de etapas.

Hay una pieza que no depende de este decreto. Las ratios de Primaria y Secundaria, veintidós y veinticinco alumnos frente a los veinticinco y treinta actuales, viajan en un proyecto de ley que sigue en tramitación en el Congreso junto con la reducción de la jornada lectiva. Si esa ley no sale adelante, la parte del decreto referida a esas dos etapas quedaría sin efecto, advierten los sindicatos.

Patios de 75 metros, dos metros por plaza y despachos separados para dirección

La otra mitad de la norma es de ladrillo, y es la que va a costar dinero. Un centro de primer ciclo de Infantil no podrá tener menos de tres unidades, cada una con su aula, y ninguna plaza podrá bajar de dos metros cuadrados de superficie. Las aulas de menores de dos años necesitarán zonas separadas para el descanso y el aseo, y a eso se añaden una sala polivalente de treinta metros cuadrados, que puede hacer de comedor, y un patio de juegos de al menos setenta y cinco. En el segundo ciclo, el patio sube a ciento cincuenta metros por cada seis unidades, con horario de uso diferenciado si lo comparten alumnos de otras etapas.

Los requisitos de espacios comunes alcanzan a Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional: despachos separados para dirección, para coordinación y para orientación; salas de profesores con tamaño acorde a la plantilla; y, en los centros sostenidos con fondos públicos, espacios habilitados para las asociaciones de alumnos y de familias. En el sector se da por descontado que muchas escuelas infantiles tendrán que entrar en obras, porque hoy no disponen de esos despachos.

El medio rural queda exento del mínimo de unidades y entra el riesgo climático

El decreto introduce además una excepción y una obligación nueva. Los centros de Infantil y Primaria que atienden a poblaciones con características sociodemográficas o escolares especiales quedan fuera del requisito del número mínimo de unidades, y para ellos la unidad escolar se define como el grupo de alumnos que atiende de manera ordinaria un solo profesor, sea cual sea el nivel al que pertenezcan. La obligación llega en un artículo nuevo, el de atención a la salud y el bienestar del alumnado, que exige a cada centro tener listos procedimientos de actuación para activarlos ante temperaturas extremas u otros riesgos climáticos.

Para los titulares de centros la cuenta atrás ya corre. Las primeras ratios empiezan a contar desde el curso 2027-2028, el que se planifica a lo largo del año próximo, y ahí está la ventana para ajustar plantillas, plazas ofertadas y obras. En el primer ciclo de Infantil se acumulan a la vez la bajada de alumnos por aula y la exigencia de metros.

Lucía Bermejo

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Lucía Bermejo

Lucía Bermejo sigue la transformación de la FP y las nuevas formas de aprender: empleabilidad, competencias digitales, microcredenciales, formación online y perfiles profesionales emergentes.

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