Economía
Telefónica, Orange, Vodafone y Telekom estudian pujar juntas por espectro satelital
Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom firman una carta de intenciones para optar juntas a la banda de 2 GHz que la UE reasignará a partir de 2027.
Las cuatro mayores operadoras de Europa, Telefónica, Deutsche Telekom, Orange y Vodafone, exploran presentarse juntas al reparto de las frecuencias de servicios móviles por satélite (MSS) que la Unión Europea hará a partir de 2027. Lo recogen en una carta de intenciones, un documento que precede a cualquier compromiso vinculante. Ese reparto decidirá quién puede conectar los teléfonos directamente con un satélite, sin pasar por una antena terrestre, en todos los Estados miembros. El anuncio, difundido el lunes en un comunicado conjunto, tiene como telón de fondo el dominio de Starlink, la constelación de SpaceX, en ese negocio.
Bruselas dividirá la banda de 2 GHz en tres tercios y reservará uno a operadores europeos
Lo que está en juego es la banda armonizada de 2 GHz (1980-2010 y 2170-2200 MHz), la más apropiada para el servicio directo al dispositivo, conocido como D2D por sus siglas en inglés. Los derechos de uso vigentes se otorgaron en 2009 mediante una selección a escala de la UE, hoy los explotan compañías estadounidenses y expiran en mayo de 2027. Para el periodo siguiente, la Comisión Europea propuso el 27 de mayo un reglamento que crea un procedimiento único de selección y autorización para toda la Unión y deroga la Decisión n.º 626/2008/CE, la norma que rigió el reparto anterior.
La propuesta trocea la banda en seis bloques pareados de 5 MHz y los asigna por tercios. El primero tendrá uso gubernamental (comunicaciones críticas, seguridad y defensa) y deberá explotarlo una empresa de la UE, sin control de terceros países y conectada con IRIS², el programa europeo de conectividad segura por satélite en el que participa Hispasat. El segundo, comercial, queda reservado a operadores europeos con requisitos estrictos de propiedad, seguridad y ciberseguridad. El tercero podrá pedirlo cualquier empresa, pero las de fuera de la Unión tendrán que garantizar, entre otras condiciones, una operación segura y la protección de los datos dentro de la UE. Las cuatro telecos apuntan al tramo reservado a operadores europeos.
El texto prevé que la Comisión convoque las candidaturas, compruebe los requisitos de admisión, como la propiedad y el control de cada aspirante, y su capacidad técnica y financiera, y que aplique criterios comparativos solo si la demanda supera el espectro disponible. Las autorizaciones durarán 20 años y podrán renovarse una vez.
Las operadoras pondrán la red terrestre y dejarán la constelación a un socio por elegir
El consorcio no prevé lanzar satélites propios. Las cuatro compañías se reservan la infraestructura terrestre que habría que desplegar en Europa y las funciones críticas de coordinación y supervisión, mientras que la constelación la aportaría un operador espacial que aún no han seleccionado. De ese modo, argumentan, sumarían una gobernanza europea y su acceso al mercado a una tecnología ya contrastada en órbita. El esquema les permite aspirar a las frecuencias sin construir antes una flota de satélites, un proceso que lleva años.
Las firmantes aclaran que la carta no reemplaza los acuerdos satelitales que cada una tiene en marcha. Vodafone, por ejemplo, trabaja en su propio servicio de comunicaciones por satélite directo al móvil. Las conversaciones entre los cuatro grupos venían de meses atrás y ya habían trascendido en septiembre.
Cualquier operador móvil podría revender el servicio aunque no esté en la alianza
El compromiso de más alcance para el resto del sector es mayorista. El consorcio daría a todos los operadores de redes móviles, y no solo a sus cuatro promotores, un acceso abierto y no discriminatorio al servicio para comercializarlo entre sus propios clientes. Así, compañías que no forman parte de la alianza podrían incorporar la cobertura por satélite a su oferta nacional. Según las operadoras, ese diseño estimula la competencia, corrige la fragmentación del mercado europeo y amplía las opciones del consumidor.
Entre los objetivos declarados figuran llevar cobertura a las zonas donde hoy es insuficiente, hacer más resistentes las redes públicas ante caídas, proteger las comunicaciones críticas y contribuir a que exista una constelación europea, en línea con la apuesta de la Comisión por la soberanía de las infraestructuras de conectividad.
Washington amenaza con represalias si Bruselas limita el acceso de Starlink
La alianza llega en plena disputa transatlántica por estas frecuencias. El embajador de Estados Unidos ante la UE advirtió el fin de semana, en declaraciones a la prensa británica, de represalias «devastadoras» para las empresas europeas si Bruselas sigue adelante con su plan de restringir el acceso de las compañías no comunitarias. SpaceX ya se había opuesto a la propuesta, que solo deja abierto a las empresas de fuera de la UE uno de los tres tercios de la banda.
El reglamento del reparto sigue en tramitación en la Eurocámara
El calendario no está cerrado. La propuesta se tramita en la comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo, que recibió enmiendas el 17 de septiembre; el Comité Económico y Social Europeo emitió su dictamen el día 4 de ese mes. Después, el texto tendrá que negociarse con el Consejo. Hasta su aprobación no se conocerán las condiciones definitivas de cada lote ni la fecha de la convocatoria, que se espera para 2027, el mismo año en que caducan los derechos actuales.