Economía

Renault invertirá 600 millones en fabricar sus primeros eléctricos en España

Renault adjudica cinco modelos a Valladolid y Palencia con 600 millones hasta 2030 y fabricará eléctricos en España por primera vez en 75 años.

Jordi Faz ·
Renault invertirá 600 millones en fabricar sus primeros eléctricos en España

Renault fabricará vehículos eléctricos en sus plantas españolas por primera vez en los setenta y cinco años que lleva produciendo en España. El grupo francés anunció este jueves el reparto de cinco modelos nuevos entre las fábricas de Valladolid y Palencia, junto a un desembolso de 600 millones que se ejecutará entre 2026 y 2030. El anuncio llega, sin embargo, con las dos plantas ajustando producción a la baja: la de Villamuriel de Cerrato, en Palencia, trabaja a un solo turno desde finales de junio y detendrá la actividad durante casi tres semanas en octubre.

Los 600 millones combinan fondos propios y ayudas públicas

La cifra se reparte entre este ejercicio y 2030 y no procede en su totalidad de la compañía: el importe suma recursos propios del grupo y ayudas públicas de ámbito estatal y autonómico vinculadas a la reconversión industrial y a la movilidad limpia. El plan tiene detrás el aval del Gobierno central y del Ejecutivo de Castilla y León. La multinacional enmarca el desembolso en su plan estratégico futuREady, la hoja de ruta con la que busca acortar los tiempos de desarrollo de los vehículos, contener costes y concentrarse en los segmentos de mayor margen.

Palencia estrena la plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0

El hito industrial del plan es que la factoría palentina se queda con la RGEV Medium 2.0, una plataforma nativa eléctrica que la compañía presenta como su arquitectura más avanzada para la próxima generación de vehículos. Sus especificaciones declaran hasta 750 kilómetros de autonomía homologada en las versiones eléctricas y hasta 1.400 en las de autonomía extendida, con arquitectura de 800 voltios y recargas rápidas de hasta diez minutos. Sobre esa base se producirán dos modelos eléctricos del segmento C, a los que se sumará un tercer modelo híbrido en la misma planta.

Valladolid sumará una línea de montaje de baterías

La factoría de carrocerías vallisoletana incorporará una línea de montaje de baterías, la pieza que faltaba para que el ensamblaje eléctrico se complete en suelo español. A Valladolid se adjudican además otros dos híbridos. Hoy la planta palentina produce los modelos de mayor tamaño de la marca, Austral, Espace y Rafale, mientras la vallisoletana fabrica Symbioz y Captur junto a los ASX y Grandis de la marca japonesa asociada al grupo. El conjunto del plan, según la compañía, garantiza actividad a las fábricas españolas más allá de la próxima década y sostiene por encima de 6.000 puestos directos.

El convenio colectivo 2026-2028 precedió a la adjudicación

La decisión no fue automática. La asignación de carga industrial llegó después de que empresa y representación sindical cerraran en mayo, tras una negociación dura, el convenio colectivo que rige en ambas plantas para el periodo 2026-2028. La compañía sitúa ese acuerdo social entre los factores determinantes de la elección, junto a la competitividad acreditada por los centros españoles como polo de fabricación de híbridos, la calidad con que producen y la incorporación de nuevas tecnologías industriales.

La planta palentina detendrá la producción casi tres semanas en octubre

El contrapunto del anuncio está en la producción corriente. El complejo de Villamuriel de Cerrato frenará la actividad las tres primeras semanas de octubre, del día 1 al 19, para ajustarla a una demanda insuficiente. Lo hará recurriendo de nuevo a la bolsa de horas, el mecanismo de flexibilidad al que la empresa acude cuando necesita recortar cuántos coches salen de la línea. El área de montaje opera solo en horario de mañana desde el 29 de junio, lo que deja la cadencia en torno a 455 turismos diarios frente a una capacidad instalada próxima a 1.400 en tres turnos. La factoría vallisoletana también cerró este jueves por el mismo motivo de ajuste a la demanda. La parada de octubre no había sido comunicada formalmente a la representación de la plantilla cuando trascendió.