Economía
La inversión extranjera sube un 31% y el control previo se extenderá al greenfield
La inversión extranjera directa alcanzó 12.446 millones en el primer semestre, un 31,2% más, con Estados Unidos al frente y el control previo a punto de ampliarse.
La Secretaría de Estado de Comercio actualizó este lunes el Registro de Inversiones Exteriores con la serie cerrada a junio. La inversión extranjera directa productiva recibida por España en el primer semestre ascendió a 12.446 millones de euros. La cifra supera en un 31,2% la del primer semestre de 2025. Son cifras provisionales, tomadas de las declaraciones presentadas ante el registro, y pueden moverse en revisiones posteriores.
Estados Unidos aporta el 23% del capital y casi duplica su cifra de hace un año
El primer origen vuelve a ser Estados Unidos, que concentra el 23% de todo lo recibido con cerca de 2.860 millones y un avance interanual del 84%. Detrás aparece un bloque europeo que también acelera: Francia roza los 2.130 millones tras crecer un 92%, Reino Unido suma 1.846 con un alza del 45% y Portugal casi triplica su aportación hasta unos 788, lo que lo coloca cuarto. Completan el cuadro dos entradas asiáticas: Corea del Sur escala del puesto 33 al séptimo y Japón dobla su cifra.
Uno de cada tres euros va a crear o ampliar capacidad productiva
La composición interesa tanto como el volumen. La inversión en proyectos que levantan instalaciones nuevas, la que el registro clasifica como greenfield, creció más de un 52% en el semestre. Sumada a la que se aplica sobre plantas ya existentes, la brownfield, ambas modalidades reúnen el 30,5% del total: casi un euro de cada tres se dirigió a crear o ampliar capacidad, y no a cambiar de manos activos que ya operaban. La base fDi Markets, que rastrea proyectos anunciados, sitúa a España en el cuarto puesto mundial por número de iniciativas entre enero y julio, solo tras Estados Unidos, Reino Unido e India.
Madrid absorbe 5.635 millones y Cataluña crece un 68,5% hasta los 2.358
El reparto territorial apenas se mueve de su patrón habitual. La Comunidad de Madrid recibió 5.635,7 millones, un 15,6% más, lo que equivale a casi la mitad de todo el capital que entró en el país. Cataluña queda segunda con 2.358,6 millones, aunque con el mayor salto interanual del cuadro, un 68,5%. La Comunidad Valenciana cierra el podio con 1.845,8 millones y, a partir de ahí, la escala cae con brusquedad: Andalucía se queda en 903,6 millones y Castilla y León, cuarta por volumen fuera de ese grupo, en 425,2. Ninguna otra autonomía alcanza los 200 millones.
Las desinversiones se disparan un 142% y recortan un 40% la entrada neta
El titular del 31,2% se sostiene sobre una base muy baja: el primer semestre de 2025 rondó los 9.500 millones y fue el peor arranque de año desde 2021. Frente al segundo semestre de aquel mismo ejercicio, el volumen captado se reduce aproximadamente a la mitad. Y hay un contrapeso que el dato bruto no recoge: las salidas de capital registradas entre enero y junio subieron un 142%, de modo que la inversión neta, la que descuenta ventas de activos y repatriaciones, cayó un 40%. Entra más dinero que hace un año, pero también sale bastante más.
El control previo se ampliará a los centros de datos y a los proyectos nuevos
El semestre llega con el mecanismo de autorización previa en plena reescritura. El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha sacado a consulta pública una reforma que toca dos normas, la Ley 19/2003 de movimientos de capitales y el Real Decreto 571/2023 de inversiones exteriores, para aclarar conceptos, afinar procedimientos y encajar el sistema español en el nuevo reglamento europeo de control de inversiones.
Los cambios apuntan en tres direcciones. El requisito de autorización para inversores comunitarios expira en diciembre de este año y la intención es prorrogarlo hasta finales de 2027 mientras se tramita la reforma que lo haga permanente, al nivel del que ya rige para el resto del mundo. La lista de actividades estratégicas sumaría los centros de datos. Y el procedimiento pasaría a dos fases, con un examen en profundidad para los expedientes complejos previo a la propuesta que la Junta de Inversiones Exteriores traslada al Consejo de Ministros.
Para quien planifica una entrada en España, el punto operativo está en el cruce de los dos bloques de esta actualización. El control vigente se centra en la compra de participaciones en empresas en funcionamiento; la reforma quiere extenderlo a las inversiones greenfield, la construcción de infraestructuras tecnológicas y energéticas desde cero. Es exactamente el segmento que más crece en los datos publicados hoy.